El 2 de mayo de 1974 el Santuario del Señor de los Milagros fue solemnemente consagrado por el Excelentísimo Señor Joaquín García Ordóñez, Obispo de Santa Rosa de Osos. Finalmente, el 17 de marzo de 1981 el Santo Padre Juan Pablo II dio el rescripto que otorgó el título de Basílica Menor al Santuario.
Esta consagración fue la más grande recompensa a los esfuerzos de los párrocos, la gente del pueblo y los peregrinos que por años construyeron, reformaron y embellecieron aquel templo como si nada fuera poco para el lugar que albergaba a su Cristo milagroso.
Toda la Fe, la esperanza y la piedad de un pueblo están allí, en cada ladrillo, en cada destello que se filtra a través de los vitrales. El cariño sincero al Señor de los Milagros resalta contra el cielo siempre azul de San Pedro en este majestuoso templo, proclamado definitivamente en 1981 por el Nuncio Apostólico Angelo Acerbi y el cardenal Aníbal Muñoz Duque, como Basílica Menor.
El actual Párroco, Presbítero Horacio Medina Restrepo y sus colaboradores, han recibido como una herencia el amor por este Santuario.
Hoy, en la parte baja de la Basílica, y gracias a su iniciativa, un hermoso mausoleo acoge en paz a los sacerdotes que han trabajado en San Pedro, y que hicieron grande y hermoso aquel templo que un día, allá por 1895, recibió para siempre la imagen milagrosa del Señor.
