Dieciséis años después de la creación de la Parroquia, con mucha probabilidad en junio de 1774, se verifica EL MILAGRO de la llegada de la Sagrada Imagen del Señor de los Milagros. Unos vendedores itinerantes, que vienen del Norte de regreso al Valle de Aburrá, ofrecen la única imagen de Cristo Crucificado que les queda. Al no llegar a un acuerdo con los habitantes de este lugar, prosiguen su camino hacia Copacabana, entonces La Tasajera, y en el sitio llamado "Tierra Negra" ALGO SUCEDE, pues deciden devolverse y conformarse con el ofrecimiento que les habían hecho. Y entonces, aquí se queda esta Sagrada Imagen, alrededor de la cual, empiezan inmediatamente una serie de manifestaciones celestiales que llevan a los habitantes a bautizarlo como EL SEÑOR DE LOS MILAGROS.
El 14 de septiembre de 1974, día litúrgico de la Exaltación de la Santa Cruz, en el paraje "Tierra Negra" se erige un monumento para conmemorar los doscientos años de aquel acontecimiento. Hay allí un una leyenda que dice:
Este, el paraje llamado "TIERRA NEGRA" donde, hacia la segunda mitad del siglo XVIII, se verificó EL MILAGRO DEL SANTO CRUCIFIJO que rehusó marcharse de San Pedro.
"Gracias, Señor, porque os quedasteis con nosotros".
Los detalles acerca de cómo sucedió aquel "milagro del Santo Crucifijo que rehusó marcharse de San Pedro" son comunes a los que se atribuyen a otras imágenes sagradas, en varias de nuestras parroquias. Todos parecen calcados de un mismo cliché. La piedad popular engalana con hechos portentosos lo que Dios realiza a través de lo común y ordinario. Los hombres exigimos ver a Dios por medio de lo maravilloso; Dios, por su parte, siempre se acerca a nosotros a través de lo sencillo. En el paraje "Tierra Negra", San Pedro (Ant.), en junio de 1774, Dios quiso empezar una historia común con esta comunidad naciente. Y el signo visible, a través del cual manifestaría su amor y prodigio por las gentes privilegiadas y bendecidas de esta tierra, fue LA SAGRADA IMAGEN DEL SEÑOR DELOS MILAGROS. Desde entonces, ininterrumpidamente, la generosidad divina no ha tenido límites para con sus hijos sampedreños y, desde aquí para todos los colombianos y cuantos, de buena voluntad, aquí dirigen sus pasos de hombres necesitados de Dios. Somos todos nosotros, sus fieles devotos, los que, ahora más que nunca, debemos corresponder a estos 234 años de misericordia divina, con vida cristiana coherente, amor respetuoso y fraterno, solidaridad sin límites. Una verdadera cultura de la fe.
La Imagen Sagrada es preciosa: La Cruz tiene 1.05 metros. Esta no es la original. La original se conserva dentro de una hermosa urna de madera en el Museo Parroquial “Señor de los Milagros”. La actual, junto con la peana, es donación de los Señores Agapito, Carlos y Rafael Jaramillo, en el año 1896. La peana de plata fina, labrada, con ocho piedras preciosas, mide 18 centímetros. Los brazos miden 60 centímetros. La Sagrada Imagen del Cristo Milagroso, talla de madera, mide 50 centímetros de pies a cabeza y 41 centímetros en los brazos. Adornan su bendita cabeza tres potencias y una hermosísima corona, de oro, con piedras preciosas. El número total de las piedras preciosas es de 27. Rayos de plata engalanan el stipes (el palo vertical de la cruz) y el patibulum (el palo horizontal de la cruz).
El titular de la parroquia siempre ha sido San Pedro. Su fiesta se celebraba con pompa y entusiasmo. La patrona Nuestra Señora de Regla, cuya fiesta se celebraba el 5 de agosto, día litúrgico de Nuestra Señora de las Nieves. Pero el fervor por la Sagrada Imagen del Señor de los Milagros fue creciendo tanto, no sólo entre los habitantes de este poblado, sino también entre los católicos del Departamento de Antioquia, los demás ciudadanos de Colombia y aún de otros países. Esto llevó a las autoridades eclesiásticas a decretar como fiesta principal, en San Pedro, el homenaje anual, que durante 10 días habría de dársele a Jesucristo, en el misterio de La Redención, a través de la Santa Imagen del Señor de los Milagros. Se decretó, entonces, el 3 de mayo, día en el que la Sagrada Liturgia celebraba la fiesta de la Invención de la Santa Cruz (Invención, palabra de origen latino que significa encuentro, hallazgo de la Santa Cruz), como fiesta en honor del Señor de los Milagros, iniciada desde el 24 de abril. Téngase en cuenta que el 14 de septiembre de cada año, la Iglesia celebra en su Liturgia la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Son entonces, dos fechas en el año para venerar de un modo especial la Santa Cruz, el 3 de mayo y el 14 de septiembre. De ahí que las parroquias que veneran una imagen de Cristo Crucificado han elegido una u otra fecha.
