
Hemos tomado en nuestras manos el libro de la Biblia, ¿y por qué precisamente este libro?
Hay muchos libros famosos que han sido y son objeto de estudio y cuyas ediciones se han multiplicado copiosamente, pero con seguridad podemos afirmar que ninguno de ellos ha sido tan estudiado, ni ha tenido tantas ediciones, ni ha sido traducido a tantas lenguas, como el libro de la Biblia.
Las causas que motivan la difusión de un libro o de un autor pueden ser varias: su gran valor literario (Romero, Cervantes, Shakespeare...); su vinculación a una determinada nación o raza, lo que hace que sea considerado como el libro fundacional de un pueblo o de una cultura (el Mahabharata y Ramayana, la Ilíada, la Eneida...) o de una religión (los Vedas, el Avesta, el Corán...). Pues bien, algo de todo esto tiene también la Biblia.



